submarinos


el otro día vi en un programa algo sobre los osnis (objetos submarinos no identificados). no tenía la menor idea de que existían. ni la menor idea.
y hoy, navegando por aquí, encontré una noticia sobre unas criaturas extrañas halladas en el fondo del mar. claro, cuál será el fondo del mar. ni siquiera conocemos cuál es. a qué profundidad quedará, qué criaturas vivirán allí, si alguna. de hecho, es posible que existan, criaturas extrañas que ni imaginamos. viviendo felizmente en una realidad que no compartimos para nada. y digo felizmente, bueno, ya saben por qué.
cuánto no sabremos que existe y está aquí mismo. en otro programa vi que la salmonella se multiplica 700 veces en el espacio. las bacterias son espaciales, decían. “las bacterias son espaciales”. asu. y claro, si existe vida en otro lugares no querrán que nos mudemos para allá. nuestras bacterias matarían cualquier tipo de vida en otro planeta, seguramente. así como mis bichos no deberían viajar a otros países y por eso la restricción de llevar alimentos y productos animales a otras partes del mundo. en especial los más alejados, es tan prohibitiva. tantas cosas que no conocemos, no sabemos, no intuimos siquiera.
y al final está la humanidad. somos ciegos y sordos. y de hecho los demás sentidos están por demás anulados, jamás los usamos. entonces es increíble como sobrevivimos casi como topos, chocándonos con los demás en la oscuridad.
submarine, es una película británica del año pasado. el soundtrack lo hizo alex turner, el vocalista de arctic monkeys. me gustaba arctic monkeys debo decir. pero nunca tanto como este soundtrack que apareció en la compu por obra de mauricio. y desde hace unos meses es todo lo que pienso en escuchar cuando pienso en escuchar algo. es que la pelicula me hizo imposible sacarme de la cabeza la letra. y será también que siempre seré una adolescente de corazón, adoleciendo de todo. queriendo arreglar a los demás cuando no sé nada. y dándome de golpes con quien se cruce en mi camino, porque somos como topos, no? así andamos.

les dejo un video de una de las canciones y ahí podrán ver un poco de qué trata. aunque no es solo de adolescencia, o de sexo o de inseguridad o confusión.

My phone’s on vibrate for you

Los domingos siempre me pongo más sensible. Debe ser porque Mauricio trabaja y me quedo sola. Y los sábados, que se sienten como domingos porque siempre estamos juntos y no salimos en la noche hace meses, son una especie de día de descanso sin descanso real. Llego al domingo cansadísima y queriendo estar echada en la cama solo para recibir una llamada, comer cualquier delivery disponible sin moverme de ahí y quedarme viendo películas por la tele.
Pero siempre aparece la compu. Y mi obsesión por ver todo lo que pueda que esté sucediendo a mi alrededor, aunque sea virtualmente. Y entonces también aparece la música, que me persigue y obsesiona a su manera, siempre pegada a mi cerebro como una lapa en forma melódica. Y siempre en dos o tres canciones que repito hasta el aburrimiento, hasta que otra me engancha y me alucina. Hasta que puedo despojarme de la anterior no sin recordarla melancólicamente por ratos. Como quien deja un amor.
Pero bueno, tanto preámbulo para hablar de Rufus Wainwright. Nunca fui su fan allá por los dosmiles que estaba tan de moda. Mauricio me pasó una vez una canción de él por messenger: Imaginary Love. Y tuve que aceptar que me gustó. A pesar que la sentí pretenciosa (porque uno piensa lo que quiere pensar) y me dejó un saborcito a tristeza que no me pude sacar. Pero como todo lo que me raya o cuestiona mi vida en el momento lo anulo pues seguí de largo sin mirarlo. Por eso ahora tomó tanta fuerza. Descubrí esta canción:

My phone’s on vibrate for you
Electroclash is karaoke too
I tried to dance Britney Spears
I guess I’m getting on in years

My phone’s on vibrate for you
God knows what all these new drugs do
I guess to have no more fears
But still I always end up in tears

My phone’s on vibrate for you
But still I never ever feel from you
Pinocchio’s now a boy who wants to turn back into a toy

So call me
Call me the morning, call me in the night
So call me
Call me anytime you like

My phone’s on vibrate
For you, for you

she is a good girl

hace días que vengo obsesionándome con the doors. hasta hace poco era una banda que no me causaba ninguna simpatía. detestaba el “organito”, morrison me parecía un posero y la música, en general, sobre valorada. en fin. poco a poco me voy dando cuenta de mi ignorancia.

ténganme paciencia, pues. soy una pobre chica sin mucha cultura musical. con solo decirles que radiohead me daba escalofríos. bueno. entonces sucede lo que a uno le da verguenza admitir: estar  equivocado. darte cuenta que tus apreciaciones no son más que prejuicios. eso te hace pensar, no? con qué otras cosas dejas que tus prejuicios te ganen la partida.

es una metáfora terrible realmente porque detesto los juegos. odio perder y no tengo la disciplina para volverme buena en uno. me canso muy rápido. y supongo que lo mismo me pasaba con la música. hay que hacerse oído. y, ahora que lo pienso es igual con todo: hay que hacerse ojo, hay que hacerse la costumbre. y cuando la costumbre está hecha, todo resulta más fácil. sería paja tener la costumbre de hacerte la costumbre, o algo así donde aceptes lo nuevo con menos restricciones personales. esas que te dicen: “aléjate de lo desconocido”.

bueno, entonces the doors.

she was a princess, queen of the highway

sign of the road said “takes us to madre”

no one can save her, save the blind tiger

he was a monster black dressed in leather

she was a princess, queen of the highway

now they are wedded she is a good girl

naked as children, out in the meadow

naked as children, wild as can be…

escuché esa canción en una versión “blues” y me enamoré.

y acepté una vez más que no lo sé todo. no lo sé todo no lo sé todo.

entonces empecé a buscar fotos de daria werbowy. no sé porqué me parece que tiene una cualidad rocanrolesca. ella y erin wasson y hasta lara stone…  lou doillon o jane birkin. algo de ellas me suena a salvaje. bueno, y buscando encontré que lara stone es alcohólica y por eso no va a las fiestas, a los after parties. nada tiene que ver. o quizá sí. morrison era un borracho. pero un poeta genial, no obstante.

awake.
shake dreams from your hair
my pretty child, my sweet one.
choose the day, choose the sign of your day
the day’s divinity
first thing you see.

una probadita. acá está el video.


Combat, baby

 

 

Oh how I miss your ranting, do you miss my old time loath? La verdad es que siempre me han gustado esas canciones de “angry music” femeninas. Con letras que te recuerdan que sí, pues, eres mujer, pero también estás harta de cómo funcionan las cosas, a veces, otras te gusta regodearte en tus quejas y reclamos y seguir en la misma. Qué rico.

Metric. Yo pensaba que la letra decía “Come back, baby” y se me había ocurrido hacer un video para que, luego de abrir la tienda, mándarselo a todo el mundo para que regresen. Pero queda para que la escuchen y la disfruten y se acuerden de alguien a quien no quieren, pero con quien les gustaba mecharse.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=-L83RAo0fBc

Melancolía

Ojalá les guste este grupo, para mí, fue un gusto adquirido. Me parecía meloso, triste, me dolía escucharlo. Pero bueno, así soy yo. En todo caso tengo que decirles que ahora me encanta y no me pone triste, sino me acompaña.

Es un solo pata, un islandés que se busca músicos diferentes para cada disco (según dice mi novio), como colaboraciones. Tiene una voz maldita y el nombre del grupo es un éxito: Bang Gang (qué buena, no?)

Les dejo el link de una canción que me gusta: http://www.youtube.com/watch?v=HSH4wiIDoSQ&feature=related

Búsquense también: Ghosts from the past y It’s Alright

she wants revenge

“She likes disco and tastes like a tear / tells me don’t stop dancin’ and she’s pullin’ me near”

Out of control de She wants revenge. Uff! me encanta. He venido cantando todo el camino esa canción en el taxi a mi casa. Escúchenla. Con ese nombre, también…

La canción la encuentras en el cassette…

También la pueden escuchar en este link: http://www.youtube.com/watch?v=SZD0PA5rqZs

Puño y letras


Después de tres años de “silencio” artístico, M.I.A. regresa a la web (que la vio nacer como cantante hace cinco años) para promocionar nuevo disco. De origen Tamil y artista visual reconocida antes de su paso por los escenarios, la rapera está haciendo vibrar hasta la fibra óptica con su mezcla de glamour fashion y letras cargadas de razones política. ¿Quién la parará?

Una pistola roza el cráneo y le levanta el pelo rojo a un niño de doce años. Parado en un campo minado, un policía armado de pies a cabeza le dice que corra. Él no se mueve más que para mirar a los otros, parados como él, que tampoco tienen ya fe en su suerte. No suena el disparo pero la bala le hace un surco en la sien y sale del otro lado con un chisguete de sangre que rebota a la cámara.

Era un niño lindo, pecoso y rosado. Pero con el pelo rojo.

El último video de M.I.A., artista británica de origen Tamil, fue censurado de youtube el día de su estreno en la web. Dirigido por Romain Gravas (hijo del controversial director griego Costas-Gravas), el corto, que dura nueve minutos, retrata a un grupo de jóvenes pelirrojos que son capturados y asesinados por las “fuerzas del orden”.  Se entiende: las minorías son perseguidas solo por ser minorías. ¿Pero qué pensar de un gobierno que persigue jóvenes pelirrojos… y los mata? Sería absurdo si no fuera tan común.

V.I.S.A.

M.I.A. está a punto de lanzar su tercer disco (MAYA) y dice que no quiere dejar de dormir en sillones ajenos. También dice que no sabe jugar el juego de la industria musical, que Gwen Stefani llegaría al número uno con cualquiera de sus singles, pero ella no. Que Bono no sabe de lo que habla, cuando habla de Africa. Pregunta a los reporteros si es necesario que hable un hombre por ella (para que la escuchen) y que si piensan que los del tercer mundo no tenemos nada qué decir. Dice que no le interesa que piensen que es una vendida. Que con la plata que ganó al vender una canción para un comercial de la automotriz Honda, le pagaría a 25 familias en un país del tercer mundo un medio para subsistir.

Tiene treinta y cuatro años y pasó nueve de ellos huyendo y refugiándose con su familia entre Sri Lanka e India. Luego se pasó otros tantos buscando igualdad de condiciones en Hounslow, Londres, donde llegó como refugiada con su madre y dos hermanos. Ella nació en Londres, pero eso no importa. Eso, no le aseguró una visa para entrar a Estados Unidos en el 2007 cuando tuvo que posponer por seis meses el lanzamiento y grabación de su segundo álbum, Kala. Eso no impidió que, teniendo un hijo americano, ella fuera prohibida de salir del país sin posibilidad de regresar. Eso, no impide que a su familia no le den visas para ir a visitarla a pesar de ser dueña de una disquera, tener su propia marca de ropa y una nominación al Oscar.

Será porque su inglés es motoso, de barrio. Lo aprendió a los nueve años, a su regreso a Londres. Cuando terminó el colegio buscó la mejor educación posible. Pero fue justamente ese acento el que le impedía conseguir trabajo. Igual lo hizo. Estudió arte y cine en Central Saint Martin’s, quizá la más prestigiosa escuela de diseño del Reino Unido. Fue roomate de la diseñadora Luella Bartley, John Singleton le pidió que trabajara con él en una película, dirigió un video para el grupo Elastica y, finalmente, aprendió a componer canciones con una grabadora de cuatro pistas y un 505, un secuenciador de batería que utilizan los raperos para sacar ritmos. Aunque no por ello acabaron sus problemas con las visas.

Boca a boca

Cuando ves Slum Dog Millionaire (Quiero ser millonario, como la tradujeron al castellano) empiezas a creer en las noticias que revelan que, en India, hay más personas con acceso a un celular que a un baño. Que las madres no pueden encargarse de sus hijos porque no tienen derecho a trabajar, que los niños huérfanos no tienen mayor destino que terminar ciegos mendigando en la calle a manos de algún sujeto inescrupuloso. “All I wanna do (bang, bang, bang bang) and take your money”.

Ella: niña, mujer, tamil (minoría, minoría, minoría) aprendió a sortearse en un mundo ajeno al suyo cultural, política y socialmente. En Sri Lanka, en India, luego Sri Lanka nuevamente donde una redada la dejó sin colegio y, finalmente, en un hood de Inglaterra. Componer la canción que luego aparecería en esta película ganadora del Oscar no se puede decir que fue su mayor logro.

Cuando le preguntan si siempre fue política ella responde que cómo no serlo. “Tengo que ser fiel a eso. Hay cosas que no se pueden anular. Tengo una formación política. La única razón de que esté en Inglaterra aprendiendo este idioma y construyendo una vida en esta sociedad es por razones políticas. ¿Por qué lo negaría?”. Y sus razones para incursionar en la música son las de cualquier melómano: por el puro gusto. En su caso, sin embargo, la oportunidad no le llegó, ella la creo con sus manos.

Hizo seis canciones para un demo y se movió por universidades y radios para difundirlas. En las radios rebotó. Su mezcla de ritmos rapeados y electrónicos, sus influencias culturales indias y negras, sus letras políticas y sus antecedentes artísticos la hacían “no creíble” para el público masivo, según le dijeron. En cambio, eso mismo fue lo que los bloggeros musicales amaron y eso fue lo que trazó su camino a la fama. “Hacer tanta cosa junta”, como dijo en una entrevista.

Perdida en NY

Su primera exhibición de pintura fue en el 2001, exponía graffiti y lienzos pintados con spray que combinaban arte callejero con alusiones políticas de los tamiles, los tigres del emblema del movimiento político de su padre (La Organización Revolucionaria de Estudiantes Eelam), con imágenes de la vida en Londres y la cultura de consumo. En el 2002 le salió un proyecto, hacerle el arte a un disco de la banda británica Elastica y perseguirlos en un tour por Estados Unidos documentando la gira. Ahí conoció a Peaches, el telonero de la banda, un artista electroclash que le sugirió que experimente con música.

A su música la clasifica como “otra” cuando se le pregunta acerca de su género. Le gusta la música dance, de niña escuchaba los soundtracks de las canciones de Bollywood, en Inglaterra su formación fue más sobre la base del Hip hop y la electrónica. Pero su música es “otra”. “Nadie quiere bailar canciones políticas. Cada pedazo de música que está sonando masivamente es en realidad sobre nada. Yo quería ver si podía escribir canciones acerca de cosas importantes pero que sonaran como si no fuera nada. Y más o menos que funcionó”.

El 11 de mayo de este año sacó el primer single de su nuevo disco a través de la web de su disquera N.E.E.T, a la que también le hace el arte en su blog. Su disco, para variar, pospuso su salida hasta el 13 de julio, pero su intención sigue siendo la misma. “Born Free”, su padre, las visas, son partes de un todo que la consume y la alimenta.  “En América la norma, para la mujer, es ser marioneta de alguien”. Con razón no le dan la visa. Y las siglas de su nombre artístico: “missing in action”,  cobran completo sentido en la tierra de la Estatua de la Libertad.

(Este fue mi texto sin editar)

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